Foto: liesbeth369Desde que la confianza volvió a generar confianza no volví a coger el periódico los domingos, ni a ingresar a mi cuenta de laborum.com para ver posibles chambas. Todo para esperar la dichosa llamada -que, al cierre de este post, no se hace presente-. Fue entonces que decidí abrir después de muchísimo tiempo mi correo de la Escuela (IPAE), y me di con la sorpresa que, de los cientos de correos que no había leído, el 99% eran de oportunidades laborales. Ni corto ni perezoso comencé a leer los que todavía no habían caducado la fecha de presentación del CV y los que, obviamente, vaya con mi hoja de vida y me interesasen (en total 3).
Pasaron las fiestas patrias y recién hace un par de días a eso de las 21 horas recibí una llamada.
Era el Sr. J de una empresa que da diversos servicios de sepelio.
-Buenas noches, con el señor José... Alba... Alpa...
-Alfaro- dije mientras pensé ¿qué tan difícil puede ser mi apellido?
-Sí, eso, Alfaro, bueno lo saluda el Señor J hemos recibido su CV y queremos invitarlo a que pase por una entrevista el día de mañana a las 9 y 30 de la mañana. Apunte la dirección es...
-Un momento, por favor- interrumpí al Señor J mientras buscaba el lapicero. -Okay, dígame la dirección.
Luego de dictarme la dirección, y yo, a duras penas logré apuntarla, el Señor J se despidió.
-Bueno, eso sería todo Señor Alpa... Alba...
-Alfaro- dije nuevamente.
-Sí, eso, Señor Alfaro que tenga buenas noches.
Al día siguiente llegué, para variar, unos 20 minutos antes de la hora pactada.
Ingresé al edificio y mientras esperaba y observaba el lugar, pensé en todas las bromas de las cuales fui victima durante mi etapa estudiantil. Entre los que recuerdo con cariño son: pecho de gato, Harry Potter, cabeza de otro cuerpo y sobre todo muerto fresco.
Éste último lo recordé al principio y pensé en lo irónico que sería trabajar -yo, el popular, muerto fresco- en una funeraria.
En total fuimos 6 convocados, de los cuales el primero en quedar descartado para el puesto, fui yo.
Y es que luego de llenar la clásica ficha de datos personales, experiencia laboral, fortalezas, debilidades y demás cosas, me tocó ser el primero (porque fui el primero en llegar) en dar unas prácticas.
Consistían en hacer unos ejercicios en cada aplicativo -o los más usados- de Office. Todo bien hasta que llegó el turno de Excel. Mi querido Excel.
Mi -a penas- nivel intermedio en las hojas de cálculos no bastó para resolver 2 de los 3 ejercicios.
Motivo suficiente para quedar descartado.
Next!








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