Foto: Beto!La verdad que levantarse en la mañana sin tener noticias laborales interesantes es algo deprimente. Sobre todo para los que, como yo, llegaron a acostumbrarse a madrugar (porque al que madruga Dios lo ayuda) todos los días (menos sábados y domingos) y salir con una sonrisa -mayormente forzada- de casa, camino al trabajo.
Hace unos día, mi primo, L, me ofreció un trabajito de medio tiempo (toda la mañana), en la empresa donde él labora.
Sin pensarlo acepté. En vez de pasar toda la mañana en mi casa, durmiendo la mayor parte de ella, sin nada productivo qué hacer, preferí apoyar en aquella empresa que, si bien es cierto, la paga no es buena, al menos me alcanzará para seguir alimentando a mi muy hambrienta cuenta de ahorro.
De igual manera estaré en busca de un trabajo apropiado para lo que estudié (y estudiaré).
[Editado] Ya dejé ese cachuelo.








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